Primero, lo que importa
Los principios de la productividad en la era de la IA, tus rutinas y tu registro de tareas, priorizado. Después, tu IA preparada: interfaz, conectores, skills (habilidades) y la mentalidad adecuada.
Productividad e inteligencia artificial para quien sostiene el día a día de la dirección: correo, agenda, reuniones, actas y documentos. Con la IA que ya tiene tu empresa y con tus propias tareas.
Toca las que te pasan.
Marca las que te pasan.
Así lo resuelve tu IA →Un programa de productividad e inteligencia artificial para quien acompaña a la dirección o dirige sin apoyo operativo. Empieza por los fundamentos de la productividad (sus principios en la era de la IA, las rutinas y el registro de tareas priorizado) y sigue con la IA aplicada a ese mismo trabajo: preparar reuniones, levantar actas, gestionar el correo y la agenda, redactar informes y presentaciones. Con la herramienta que ya tiene tu empresa y con tus propias tareas.
Los principios de la productividad en la era de la IA, tus rutinas y tu registro de tareas, priorizado. Después, tu IA preparada: interfaz, conectores, skills (habilidades) y la mentalidad adecuada.
Memoria, instrucciones personalizadas y contexto, para que no empiece de cero cada vez. Y la técnica que lo cambia todo: antes de pedir, deja que te pregunte.
Ejecuta, revisa, ajusta y, cuando sale bien, conviértelo en rutina o en habilidad: el triaje del correo de cada mañana, la semana del jefe preparada el viernes.
Pensaba que era hacer muchas cosas y hacerlas muy rápido, hasta que me di cuenta de que la productividad era aplicar los esfuerzos en lo que realmente aporta valor.
Pedro BisbalSiete momentos del día de una asistente de dirección, con lo que se aprende en el programa. Cada encargo sale de una sesión real; los datos son inventados.
La rutina de triaje lo ha dejado hecho antes de que Marta llegue: rojo, lo de hoy; ámbar, lo que hay que planificar; verde, lo que puede esperar. No responde ni archiva nada por su cuenta.
Los compromisos de la semana que viene, qué hay que preparar para cada uno y qué tener en cuenta. Se lanza solo los viernes.
Busca los huecos libres, escribe la propuesta y deja el borrador. Al principio se trabaja pidiendo aprobación: confiar en la IA no quita la responsabilidad de comprobarlo.
Quién viene, qué se habló la última vez y qué conviene tratar y evitar. Con la web del cliente y el hilo de correo como materia prima, y pidiéndole siempre las fuentes.
La reunión se transcribe con permiso de todos y la IA levanta el acta: acuerdos con responsable y fecha, y lo que se ha quedado sin decidir.
Localiza las empresas que hay que visitar y propone el itinerario. Para algo más grande, una investigación en profundidad, revisando sus fuentes.
El plan del trimestre convertido en una infografía con la imagen de la casa. Y los correos que siguen sin respuesta, con su recordatorio en borrador.
El triaje del correo, la reunión internacional, el acta y la infografía se hicieron en directo en ediciones reales del programa. En tu caso, con tus tareas.
Se hace con tu herramienta y con tus tareas, no con ejemplos ajenos. No hace falta saber de tecnología.
Una jornada presencial de 8 horas, con los tres bloques seguidos y tu equipo en la misma sala.
Primero, lo que importa.
Sales con tus rutinas establecidas, tu registro de tareas priorizado y tu IA preparada para trabajar.
Saber qué pedir, a quién y cómo.
Sales con tu IA configurada, sabiendo qué encargarle y con qué modelo.
Lo que tienes encima de la mesa, con IA.
Sales con tu primera rutina en marcha y los encargos listos para copiar.
Para el equipo de asistentes y secretaría de dirección de una empresa.
Para asistentes y profesionales de distintas empresas.
Paso a paso, con capturas reales anotadas, un resumen de cinco minutos y un glosario sin tecnicismos.
Cada texto que se usa en sesión, con su botón «Copiar», para adaptarlo a tu caso.
Memoria activada e instrucciones personalizadas, para que te responda sabiendo quién eres.
El triaje en rojo, ámbar y verde, desde la instrucción hasta la tarea programada.
Tu backlog, priorizado: qué se optimiza con IA, qué se reimagina y qué sobra.
Lo que hay que hacer en las semanas siguientes, para ir marcándolo.
Es el primer paso de la rutina de correo del programa, tal cual. Cópialo en tu IA y contesta a sus preguntas. No hace falta conectar el correo para probarlo.
Ayúdame a crear una rutina de triaje de mi correo electrónico: rojo, lo que tengo que atender hoy; ámbar, lo que puede esperar; verde, lo que puedo dejar para cuando tenga un hueco. Hazme las preguntas que necesites, de una en una, hasta tener total claridad sobre qué es prioritario para mí.
Casi todo se hace igual en las tres: solo cambian los menús de sitio. Para transcribir reuniones y levantar actas, Granola: con el enlace de Pedro, el primer mes gratis si es tu primera cuenta.
Copilot Chat, el gratuito, no trabaja con tus archivos ni con tu correo.
Con las cuentas de empresa, tus conversaciones no se usan para entrenar. Con las personales, puede, salvo que lo desactives.
Datos de clientes, nóminas o contratos, solo con la cuenta corporativa y dentro de lo que diga vuestro protocolo.
Se le dice en la instrucción: «no envíes respuestas ni archives mensajes por tu cuenta». Y se empieza pidiendo aprobación.
Se escriben en la página, nunca en el chat.
Una reunión se transcribe solo con el consentimiento de quien habla, y si alguien no quiere que algo quede registrado, se apaga.
Todo se revisa antes de que salga de tu mesa: lo que envía la IA sale de tu cuenta y respondes tú.
No hacen falta doscientas herramientas: hace falta claridad, foco y tu IA bien configurada.
Pedro Bisbal es CEO de IA Estratégica, consultora que ayuda a las empresas a adoptar la inteligencia artificial de forma útil, segura, rentable y persistente. Es autor del libro de productividad «El Viaje: una vida con propósito» y creador del método MIO de productividad.
Suma más de 25 años de experiencia en gestión y dirección de empresas y más de 1.000 conferencias, talleres y seminarios, y ha impartido programas en abierto e in company para instituciones como la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), ESIC Business & Marketing School, APD y Adecco.
Por WhatsApp o por correo. En dos líneas: cuántas personas sois y con qué IA trabajáis.
In company o en abierto; una jornada presencial o tres sesiones online.
Una idea de lo que más tiempo te quita: correo, agenda, reuniones, documentos.
No. El programa va de productividad y de cómo encargar, no de programar. Si la IA te contesta en técnico, se lo dices de entrada y cambia el tono.
Con la que ya tiene tu empresa: ChatGPT, Claude o Copilot. Casi todo se hace igual en las tres; solo cambian los menús de sitio.
Se puede, y tiene sentido para quien vive en Word, Excel, Outlook y Teams. Ojo: Copilot Chat, el gratuito, no trabaja con tus archivos ni con tu correo; para eso hace falta la licencia de Microsoft 365 Copilot. Si en tu cuenta pone «Copilot básico», no la tienes.
Para aprender lo básico, sí; para trabajar con información de la empresa, no. La memoria, las conexiones con tus herramientas y las tareas programadas, que son la base del programa, piden licencia de pago.
Tu portátil, tu cuenta de pago de la IA y la aplicación de escritorio instalada, con la sesión iniciada. Y una idea de las tareas que más tiempo te quitan.
Si la conectas, sí: correo, calendario y carpetas. Para conectarla hace falta permiso del administrador, y tú decides si solo lee o si también puede escribir. Con la agenda y el correo de otra persona, solo con los permisos que ya te ha dado la empresa.
Casi siempre falla una de tres cosas: el contexto, la instrucción o el modelo, y las tres se trabajan en el programa. Aun así, la regla no cambia: todo se revisa antes de salir de tu mesa.
Puede, si tienes el correo conectado. Se empieza pidiendo aprobación en cada paso y diciéndole que no envíe ni archive nada por su cuenta. Lo que envía sale de tu cuenta y respondes tú.
Presencial, en una jornada de 8 horas; online, tres sesiones en directo de 3 horas, con unos días entre una y otra. In company, para el equipo de una empresa, con su herramienta, sus tareas y una reunión preparatoria antes; en abierto, para profesionales de distintas empresas, en convocatorias con fecha, también con APD.
Las pantallas cambian casi cada semana, y por eso los manuales dicen la fecha de sus capturas. Lo que no caduca es saber qué quieres, cómo lo pides y cuándo lo das por bueno.
Sí. Es susceptible de bonificarse por Fundae. Consúltame las especificaciones de tu caso.
Depende del formato y del tamaño del grupo. Escríbeme con lo que necesitas y te paso la propuesta.
El correo, ordenado. La agenda, clara. Las reuniones, con acta. Y tu criterio, siempre.
Quiero el programa